Adoptar un gato siamés

¿Cómo Adoptar Un Gato Siamés?

Adoptar un gato siamés es un proceso que requiere mucha paciencia y esfuerzo. No obstante, vale la pena intentarlo. Estos felinos son animales longevos, pues su expectativa de vida alcanza los 20 años. Son gatos en extremo, y cariñosos; que no suelen transitar en la calle con frecuencia.

Por esa razón, sin la mascota ideal para quienes desean adoptar a un miembro de esta elegante raza.

Personalidad del gato siamés

Al igual que otras razas de felinos, los siameses son gatos muy independientes. Sin embargo, tienden a ser muy unidos con sus respectivos dueños. No en balde, si estos se sienten disgustados, lo van a expresar con su maullido. Asimismo, si se sienten cómodos, te lo harán saber al maullar.

Son animales que gozan de buena salud, por lo que no suelen contagiarse de enfermedades que son comunes en otros felinos. Esto permite que sean gatos muy sanos, hiperactivos, alegres, fuertes y excesivamente ágiles.

Por otro lado, los gatos siameses son muy sociables, tanto que demuestran su cariño hacia su dueño absoluto con bastante frecuencia. De igual manera, son mascotas curiosas y bastante inteligentes, que meterán sus narices en todo aquello que les llame la atención.

Pasos para adoptar un gato siamés

En todas partes del mundo hay refugios y organizaciones sin fines de lucro que se encargan de buscarles un hogar a los animales desamparados. Si deseas adoptar un gato siamés, busca la opción local más cerca de ti.

  • Antecedentes de vida o historia del gato, si cuentan con ella.
  • Revisión veterinaria completa, junto con sus vacunas y desparasitación.
  • Si el gato tiene alguna conducta cuestionable, o no se lleva bien con otros animales, debes ser informado al respecto.
  • Servicio de esterilización o castrado para hembras y machos.

Si la organización te ha facilitado todo lo anteriormente mencionado, puedes proceder a entregar los requisitos de adopción. Cada refugio cuentan con sus propios requisitos para poder adoptar a un felino. Sin embargo, los requisitos básicos en cada órgano son los siguientes:

  • Hacer el pago de las tarifas de adopción. Esto incluye la esterilización del animal y las vacunas que le fueron suministradas.
  • Referencia veterinaria que pruebe que eres un cuidador responsable de mascotas.
  • Asimismo, si tienes otras mascotas, debes presentar una prueba que demuestre que estos no tengan ninguna enfermedad como la leucemia felina o SIDA.
  • Debes firmar un contrato para la organización que garantice que vas a mantener al felino, en todo momento, en tu hogar. Esto para prevenir más casos de abandono de mascotas.
  • De igual manera también te solicitarán firmar un contrato en el cual des tu palabra de no retirarle quirúrgicamente, o con cualquier otro método, las garras al felino.

Si los  rescatistas o miembros de la organización te ven como un candidato apto para cuidar del gato siamés, el proceso será exitoso. Por el contrario, si no pasas la revisión del refugio, es muy probable que tu solicitud pueda ser rechazada.

Cuidados del gato siamés

Antes de adoptar un gato siamés, debes tener en cuenta los cuidados que necesitan para mantenerse saludables y activos. En primer lugar, cabe destacar que se recomienda adaptarlos cuando estos han cumplido los tres meses de edad.

Tras pasar los tres meses, los gatos siameses ya han aprendido todo lo necesario para socializar y sobrevivir, por medio de su madre y hermanos. Si lo adoptas antes de este tiempo, es posible que no pueda adaptarse a nuevos ambientes.

Asimismo, durante la época de celo, tanto las hembras como los machos suelen manillar intensamente. Por esa razón, muchos dueños deciden esterilizarlos después del nacimiento de las primeras crías.

También cabe la posibilidad que prefieras comprarlo por no tener opción a adoptar o simplemente por que te apetezca, aquí puedes ver todo lo relacionado al precio del gato siamés.

Los gatos siameses son excelentes mascotas y compañeros. Entre sus principales ventajas, destacan su actitud juguetona, su pelo corto y pulcro y su capacidad de mantenerse limpios.