Origen del gato siamés | Historia de la raza de gatos siameses

El origen del gato siamés se remonta al siglo XVIII, donde era una raza real criada por la corte del rey de Siam, en la actualidad Tailandia. Sin embargo, hay escritos que datan del antiguo Egipto, donde estos ejemplares eran adorados o venerados. Sin dudas, es una raza antigua llena de misterios que en la actualidad sorprende a los amantes de los felinos.

Origen del gato siamés: Registros que datan de su historia

Origen del gato siamés: Registros que datan de su historia

El origen del gato siamés se encuentra fundamentado en registros oficiales del reino de Siam, actualmente Tailandia. En ese tiempo, era una mascota exclusiva de la realeza, pues se consideraban animales con poderes extraordinarios que ayudaban al cuidado de los príncipes. Algunos escritos señalan que estos eran introducidos en la tumba de los reyes al morir, y al salir por un agujero, este portaba el alma del difunto quien seguía cuidando el reino.

Se presume que llegó a Europa a finales del siglo XIX, cuando la familia británica recibió una pareja de estos admirables felinos. Esto marca un punto de partida en los que respecta a la difusión del gato siamés por el mundo entero, llegando a ser ejemplar favorito en las exposiciones felinas.

Evolución del gato raza siamés

Evolución del gato raza siamés

Parte del origen del gato siamés consiste en su evolución o en la forma en cómo llegó a la parte occidental. Se estima que durante el siglo XX, la raza iba ganando popularidad y cayó en mano de criadores estadounidense, llegando a crear el primer estándar de la raza. Inicialmente se podía distinguir:

Siamés tradicional o thai

Se cree que posee las características más apegadas a la raza original o el equivalente al siamés antiguo. Esta particularidad le concedía un carácter puro, pues son ejemplares que nacen completamente blancos y van tomando coloración hacia los 3 meses de edad. También, se reconocía por:

  • Un aspecto redondo y compacto, cola corta y gruesa y ojos alargados.
  • El hocico era corto y orejas pequeñas de inserción alta.
  • El aspecto de la cara es lleno y redondeado.

En cuanto a los colores se han mantenido los mismos estándares, el cuerpo en tonos claros y áreas de la cara, patas y cola en color oscuro. En lo que respecta al comportamiento, siguen siendo animales cariñosos, curiosos e inteligentes.

Siamés moderno

La evolución del gato siamés dio paso a una nueva variedad de la raza, el siamés moderno. Este comparte características físicas y de comportamiento con el siamés tradicional, sin embargo, se destaca por:

  • Ser un animal de complexión mediana, estilizada y fina con músculos bien definidos.
  • En lo que se refiere al color posee un esquema en tonalidades oscuras y en una combinación de claros y oscuros en una degradación en el color del pelaje.
  • La cabeza y nariz son en forma triangular, ojos en forma oblicua y almendrada, cuello delgado y largo. El pelaje es corto, denso y adherido a la piel.

En resumen, el origen del gato siamés data del antiguo reino de Siam, actual Tailandia, donde pertenecía a la realeza. Su evolución ha significado algunos cambios poco relevantes en la estructura física del animal, lo que ha fascinado a los amantes de los felinos.